Tras su debut en las calles del viernes, el Frente Intersindical -lo lideran en Tucumán la CGT moyanista y la CTA- volverá a deliberar mañana para analizar nuevas medidas de protesta.
Durante la última marcha por el microcentro, los dirigentes entregaron un petitorio al gobernador, José Alperovich. El documento plantea la necesidad de que la Provincia aplique políticas antiinflacionarias, y que exhorte a los diputados y senadores nacionales que impulsen en el Congreso la eliminación del impuesto a las Ganancias, se paguen asignaciones familiares sin tope a todos los trabajadores, el 82% móvil para los jubilados y un salario mínimo de $ 5.000. Pero, además, establece severas críticas a la política gremial del Poder Ejecutivo tucumano.
"Repudiamos y rechazamos la conducta continua del PE de descalificar la legitimidad y justicia de los reclamos salariales que los trabajadores, tanto del sector público como del privado, demandamos. El autoritarismo del Ejecutivo provincial demuestra el desprecio a los principios que deben imperar en un sistema democrático, al agraviarse constantemente a las organizaciones sindicales", añade el petitorio que firman los representantes de la CGT moyanista y del ala de la CTA que conduce Salvador Agliano, entre otros.
El plenario del Frente Intersindical se hará mañana a las 11 en la sede de los visitadores médicos.